Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Estoy hasta las manos.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Bien ama quien nunca olvida.
No hay tonto para su provecho.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Quien te adula, te traiciona.
De mercader a ladrón, un escalón.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Malos reyes, muchas leyes.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
No te metas en querellas ajenas.
Amor sin plata, no dura.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Arca abierta al ladrón espera.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Lo barato cuesta caro
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.