Una espina en el ojo.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Favorecer, es por norma perder.
Dios castiga, pero no ha palo.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
De mala sangre, malas morcillas.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
El que pestañea pierde.
Grandotas aunque me peguen.
Como chancho en misa.
Abogacía que no zorrocía.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Errando errando, se va acercando.
Quien canta, su mal eta.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Agua vertida, no toda cogida.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
La oportunidad se escapa por los pelos.
La mula y la mujer son malos de conocer.