El melón y la mujer, malos son de conocer.
El mal cobrador hace mal pagador.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Al mal amor, puñaladas.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Quien se excusa se acusa.
A dineros dados, brazos quebrados.
A marido ausente, amigo presente.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
A traidor, traidor y medio.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Una palabra deja caer una casa.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Quien guarda valores, padece temores.
No hagas trampa en que caigas.
Más vale loco que necio.
Más haces callando que gritando.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.