La casa es chica, pero el corazón es grande.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Quien madruga ojeras tiene.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Más vale mendrugo que tarugo.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Más vale tender la mano que el cuello.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Que saben las vacas de montura.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
El vino con el amigo.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Tierra por medio, para poner remedio.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
A este son, comen los del ron, ron.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Con aguja de plata no se puede coser todo.
Ni para carga ni para silla.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Hacer de necesidad virtud.