Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
La boda de los pobres, toda es voces.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
La lengua no tiene dientes, y más que ellos muerde.
Donde hay patrón no manda criado.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Zapatero a tus zapatos.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
No hay dos sin tres.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Aire colado, a muchos ha matado.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
A tambor mayor, diana no.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Es más fea que una noche oscura.
Donde no hay harina todo es mohína.
A dos palabras tres porradas.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
La felicidad da la vista a un ciego
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Donde entra beber, sale saber.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Cólera de amantes resurgir del amor
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Deja la bola rodar, que ya parará.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Nunca te duermas en los laureles.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.