Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Peor es la moza de casar que de criar.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
El que fía, salió a cobrar.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
A la pereza persigue la pobreza.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Buena ventura solo con otra dura.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
Ojo por ojo, diente por diente.
Hombre anciano, juicio sano.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Las penas con pan son buenas.
Todo lo que no es dado es perdido
A chica boca, chica sopa.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Más querría un dinero que ser artero.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
El tiempo aclara las cosas.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
El mal que no es durable, es tolerable.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
El caballo malo hay que venderlo lejos.