¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Las boñigas de los caballos no son higos
A la vejez, dinero y mujer.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Lo comido por lo servido.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
el fracaso es la madre del éxito.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
La prisa produce desperdicios.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Cada oveja con su pareja.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Al que le pique, que se rasque.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
A buenas horas, mangas verdes
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.