El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
La mujer que de día calla por la noche manda.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El amor mueve montaña.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Quien duerme no coge liebre.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Quien nada pide, nada recibe.
La nuez llena, menos que la vana suena.
El perro que raspa,no muerde.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
A quien mal canta, bien le suena.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Quien mucho desea, mucho teme.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Quién más te quiere, te hará llorar.
El tiempo todo lo amansa.
Amor breve, suspiros largos
El que se apura, poco dura.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Idos y muertos es lo mesmo.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
El que manda, no va.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
La virtud es de poco sueño.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
El que va para viejo va para pendejo.