Mala señal de amor, huir y volver la cara.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Buen oficio es no tener ninguno.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Una van de cal y otra van de arena.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
La moda no incomoda.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
El que se apura llega tarde.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Irse a chitos.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
La esperanza alegra el alma.
Renegad de viejo que no adivina.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Todo se pega, menos la hermosura.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
La verguenza es último que se piedre.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
La pereza hace todas las cosas difíciles.