Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
El que más hace, menos alcanza.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
[inicio del curso].
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Lo comido por lo servido.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
El juez que toma, presto es tomado.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
No tocar pito.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
El que canea, no calvea.
Ir de trapillo.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Más vale muerte callada que desventura publicada.