Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
No sufras por calenturas ajenas.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
De hora en hora, Dios mejora.
Olla remecida u olla bien cocida.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Comer arena antes que hacer vileza.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Para el postrero no hay cuchara.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Honra sin provecho la digo pecho.
A mal de muchos, remedio de pocos.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Al potro y al niño, con cariño.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
La culpa del asno echarla a la albarda.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
No ser escaparate de nadie.
¿Fiado?. Mal recado.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
El tonto ni de Dios goza.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Las paredes oyen.
Dar una fría y otra caliente.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
La noche es capa de pecadores.