A medida del santo son las cortinas.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Casa de esquina, para mi vecina.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Unos tanto y otros tan poco.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Dos no discuten si uno no quiere.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Febrerillo, mes loquillo.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Cuando masques, no chasques.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Juego mayor quita menor.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Dos no riñen si uno no quiere.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
De perdidos, al río.
No comerá mucho quien come mucho.
Con salchichón, siempre es ocasión.