Debo, no niego; pago, no tengo.
Bien vestido, bien recibido.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Mas vale dar que recibir.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Hay que sufrir para merecer.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Cuentas viejas líos y quejas.
A las obras me remito.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Pasará, sea lo que sea.
Buey viejo asienta bien el paso.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
En buena casa, mal inquilino.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
En el pecado se lleva la penitencia.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
En carrera larga hay desquite.
Ama y guarda.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Abogacía que no zorrocía.
De un golpe no se derriba un roble.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.