Hay que convivir; pero no conbeber.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
La música calma a las fieras.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
A buenas horas, mangas verdes
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Mal hace quien nada hace.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Quien no canea, calvea.
Hacer el agosto.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
El que está en pié, mire no caiga.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El pan de viaje no hace bulto.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Camino malo, pásalo pronto.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Agua tardera, agua maicera.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
La paciencia es buena ciencia.
Leer entre renglones.
Cerrado a cal y canto.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Hacienda de señores, se la comen los señores.