Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Calva buena, luna llena.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Campo bien regado, campo preñado.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Agua estantía, renacuajos de día.
Trabaja y no comerás paja.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
A bien obrar, bien pagar.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
A la noche putas y a la mañana comadres.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Jodido pero contento.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Lo hermoso, a todos da gozo.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
A mucho vino, poco tino.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Llagas viejas, tarde sanan.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Abril concluido, invierno ido.
Por San Blas, una hora más.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
El buen vino resucita al peregrino.
Tras cada pregón, azote.