Yo que callo, piedras apaño.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Gente parada, malos pensamientos.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Los golpes hacen silencio.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Esperanza que consuela, que no muera.
Amor y vino, sin desatino.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Buena razón quita cuestión.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
A chico santo, gran vigilia.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
De día y con sol.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Obra acabada, maestro al pozo.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Buey que rumia, nada le duele.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Casa sin madre, río sin cauce.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Pan y vino y carne, a secas.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Agua de llena, noche de angulas.
Ponte al sol y harás sombra.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.