Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
El uso es maestro de todo.
Amores añejos acaban con los pellejos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
En el bosque no hay pájaros gordos.
De bien en mejor.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
La suerte la pintan calva.
Yo solo lo hago en mi moto.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Haz mal y guárdate.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
La esperanza es la última en morir.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.