Más vale odiado que olvidado.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Albacete, caga y vete.
Caminando se hace de mulas Petra.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Manda, manda, Pedro y anda.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
La razón y el agua hasta donde dan.
No muerdas la mano que te da de comer.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Con solo honra no se pone olla.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Mira la peseta y tira el duro.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
A escote, no hay pegote.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Puta y chata, con lo segundo basta.
La gloria del amante es la persona amada.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Barco en varadero, no gana dinero.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Después de comer miel, nada sabe bien.
La necesidad carece de ley.
La cera se destruye y la procesión no camina.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Joven intrépido no deja memoria.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.