La muerte todas las medidas vierte.
Viajar con un amigo hace amar la vida
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
El que nada duda, nada sabe.
Todos los plazos se cumplen.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
El follo del santo, no hiede tanto.
Júntate, que junto estabas.
Alza en Mayo y bina en Junio, cogerás poca paja y grano ninguno.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
El ojo quiere su parte
Quien hizo una...hace dos
A grandes penas, pañuelos gigantes.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Donde hay patrón no manda criado.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
De petaca ajena, la mano se llena.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
El que busca, encuentra.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
La soga quiebra por lo más delgado.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Por las vísperas se conocen los santos.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
No hay nada peor que un maricon resentido.