Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Agua detenida es mala para bebida.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Paga para que te acrediten.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
Agua limpia de fuente viva.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
A barba moza, vergüenza poca.
El que tenga tienda, que la atienda.
Lo prometido es deuda.
Buey muerto, vaca es.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Depende de cómo caigan las cartas
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
La misa, dígala el cura.
La muerte regalos no prende.
Pan con queso sabe a beso.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
No compra barato quien no ruega rato.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
A candil muerto, todo es prieto.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.