La agonía es larga pero la muerte es segura.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
Trabajo empezado está medio hecho
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Las palabras se las lleva el viento.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Ofrecer el oro y el moro.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
El hombre apercibido medio combatido.
Septiembre es bueno, si del 1 al 30 pasa sereno.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Creer a pie juntillas.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
De luengas vías, luengas mentiras.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Maestre por maestre, seálo éste.
La más fina mula, patea y recula.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Una buena capa todo lo tapa.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Sin segundo, no hay primero.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.