Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Las penas con pan son buenas.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Callemos, que el sordo escucha.
Fruto vedado el más deseado.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Necio es quien con necios anda.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
En casa pobre, pocos cuentos.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Quien no sabe dar sabe recibir
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Pa'trás como las del marrano.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Non se pode mamar e asubiar.
Pan duro, pero seguro.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Con putas y bretones pocas razones.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
La vida es una sorpresa continua