Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
La carta, corta, clara y bien notada.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Esta de mírame y no me toques.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
A mejor cazador se le va la paloma.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Más vale puta moza que puta jubilada.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
A enemigo que huye, puente de plata.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
La obra alaba el maestro.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
El pobre de su pobreza no sale.
La rata avisada, no muerde carnada.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Estos son polvos de aquellos lodos.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El buen alimento cría entendimiento.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.