Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
La puerca tira del tapón
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
No hay tonto para su provecho.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
No arrugues si no vas a planchar.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Le dan la mano y se toma el pie.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
No hagas leña del árbol caído.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Estar en tres y dos.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Sin padrino no hay bautizo.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Al mal segador la paja estorba.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.