Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
De esa manera, mi abuela.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Marido muerto, otro al puesto.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Esposa mojada, esposa afortunada
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Más da el duro que el desnudo.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
No arrugues si no vas a planchar.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
El rico nunca está satisfecho.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
La puerca tira del tapón
El hombre haragán trabaja solo al final.
No hay tonto para su provecho.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Le dan la mano y se toma el pie.
No hagas leña del árbol caído.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Estar en tres y dos.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.