El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Olvidar una deuda no la paga.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Boca que no habla, Dios no la oye.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Donde uno piensa, otro sueña.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Pajaro que comió, voló.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Dar tiro.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Dame gordura, darte he hermosura.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Tapados como el burro de la noria.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Más vale tuerta que muerta.
De esa manera, mi abuela.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Esposa mojada, esposa afortunada
Bromas pesadas nunca sean dadas.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Marido muerto, otro al puesto.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Más da el duro que el desnudo.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
El rico nunca está satisfecho.