Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Más vale algo que nada.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Hija que casas, casa que abrasa.
Todo en la vida tiene su medida.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
La casa quemada, acudir con el agua.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Buen moro, o mierda u oro.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Lo que hace el burro, pare la burra.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Nunca viene una desgracia sola.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Caridad con trompeta, no me peta.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.