Madre piadosa hace hija asquerosa.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Del reir viene el gemir.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
El agua arruina el puente y el vino la mente
El tiempo aclara las cosas.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Ladran, pues cabalgo.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Como es el padre, así es el hijo.
Del agua mansa se asombra el perro.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
De tales devociones, tales costurones.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Un día menos, una arruga más.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Yo que callo, piedras apaño.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Por el becerro se amansa la vaca
Un canasta usada ya no es bonita.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Beber, hasta la hez.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.