En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Vivir juntado es igual que casado.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Atáscate, que hay lodo.
De refrán y afán pocos se librarán.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Ser el último orejón del tarro.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Campo abandonado, fuego proclamado.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
El amor es una hierba espontánea
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
A la hija casada sálennos yernos.
Dádivas quebrantan peñas.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Donde lloran esta el muerto.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
El solo querer es medio poder.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Quien prestó, perdió.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Si la lengua erró, el corazón no.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Idos y muertos es lo mesmo.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.