De mala vid, mal sarmiento.
Conquista el amor solo aquel que huye
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Con el amor está el temor
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
En mala casa, mal amo y mala masa.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
El amor todo lo iguala.
Campo florido, campo perdido.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El amor entra por los ojos.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Más vale despedirse que ser despedido.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Panza llena, quita pena.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Pesar compartido, pronto es ido.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Soltero maduro, maricón seguro.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
El amor lo perdona todo.
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
La morena, de azul llena.
El que ama, teme.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene