La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Buen amigo es el dinero.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
El burro busca al otro burro para rascarse.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Antes doblar que quebrar.
El mal ajeno no cura el mío.
Tener un hambre de lobo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Año de endrinas, año de espinas.
Galga salida, a liebre parida.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Deuda pagada, otra empezada.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
De petaca ajena, la mano se llena.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
La envidia es carcoma de los huesos.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
No jales que descobijas.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Hacienda de pluma, poco dura.
No se cazan liebres tocando almireces.
El corazón no habla, pero adivina.
Gallo viejo con el ala mata.
No es posible defenderse del aburrimiento
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
La hambre no tiene aguante.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Quien calla otorga
Día de agua, taberna o fragua.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Más vale estar pelada que amortajada.
En buena casa, mal inquilino.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.