El muerto delante y la griteria atrás.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
A gran calva, gran pedrada.
Las cosas caen por su propio peso.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Por unos pierden otros.
Si falta la comida, torcida va la vida.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Tras cada pregón, azote.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Las desgracias no vienen solas.
A brutos da el juego.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Arroz pasado, arroz tirado.
A gran chatera, gran pechera.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
El que no cojea, renquea.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Hurta y reparte, que es buen arte.
El que no cae no se levanta.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Hay desgracias con suerte.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Quien no da nudo, pierde punto.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
A braga rota, compañón sano.