Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Hambre matada, comida acabada.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Más se perdió en el diluvio.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Es el tercero en discordia.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
La mujer rogada y la olla reposada.
Te paso la pala diego
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Roer siempre el mismo hueso
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
A golpe de mar, pecho sereno.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
De ruin madera no harás buena mesa.
Torta en masa bien se pasa.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Pesar compartido, pronto es ido.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Mientras más grandes, más rápido caen.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Nunca viene una desgracia sola.
Noche toledana. (Irse de farra).
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Malas nuevas, como el rayo llegan.