La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
El más avisado cae.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
El sol de Marzo, da con el mazo.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
O errar o quitar el banco.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Lo comido por lo servido.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Zapato os daré que tengáis que romper.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
A mal viento va esta parva.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
La leña torcida da fuego recto.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Quien se quemare, que sople.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
A bloque, la casa en roque.
El muerto se asusta del degollado.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Molino que no muele, algo le duele.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Buen moro, o mierda u oro.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
No tropieza quien no anda.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Campana cascada, nunca sana.
Estas son de mi rodada.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
La sed por el oro, socava el decoro.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.