Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
La bondad, quien la tiene la da.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Donde hay duda hay libertad.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Costumbre hace la ley.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Con bondad se adquiere autoridad.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Palabra dada, palabra sagrada.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
El mundo critica, pero no mantiene.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Nobleza obliga.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
La alegría es el mundo de la libertad
Es de sabios, cambiar de opinión.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Saber es poder.
La carta, corta, clara y bien notada.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Juramento, juro y miento.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Reino dividido, reino perdido.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Amar a todos, confiar en nadie.