Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
La mejor receta, la dieta.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
De casta le viene al galgo.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
De padres asientos, hijos taburetes.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
El uso es maestro de todo.
Cada villa, su maravilla.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Hombre anciano, juicio sano.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Nada contra la corriente.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
El que no agradece, no merece.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
La mejor defensa es el ataque.