Anda a chinga a otro lado mejor..
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Loro viejo no aprende a hablar.
Llegar y besar, suerte es singular.
La abundancia da arrogancia.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Hay que sufrir para merecer.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
A brutos da el juego.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Paso a paso, se va lejos.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Libro cerrado no saca letrado.
Gallina que no come, no pone.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
El nuevo paga novicial.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta