Fue sin querer...queriendo.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El borriquito delante, para que no se espante.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Le salió el tiro por la culata.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Fingir no es mentir.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Ese no es santo de mi devoción.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Más mato la gula que la espada.
Edificar sobre arena no es buena labor.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
A tal puta, tal rufián.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
A barba muerta, obligación cubierta.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
El frío conoce al encuero.
Ganar, poco vale sin guardar.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Donde hubo pan migajas quedan.
Abriles y condes, los más traidores.
El Diablo no se harta de romper suelas.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
A ave de paso, cañazo.
El que no tranza no avanza.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Si la lengua erró, el corazón no.
Por más buena la vacada, no da leche condensada.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Es más fea que una noche oscura.