Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
La suerte la pintan calva.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Más dura será la caída.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
No hay don sin din.
Es de sabios, cambiar de opinión.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Nada puede dar quien nada tiene.
Es el tercero en discordia.
Remendar y dar a putas.
Juez que dudando condena, merece pena.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
De puta a puta, taconazo.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El daño hecho no tiene remedio.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
El llanto sobre el difunto.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
A buena suela, mala pieza.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Buena muerte es buena suerte.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Hombre harto, no es comilón.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.