Dan el ala para comerse la pechuga.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
En casa del herrero cuchillo de Embero.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
A la gallina no le pesan sus plumas.
Cada cual en su corral.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Meterse en la boca del lobo.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Hablar por la boca del ganso.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Cuatro ojos ven más que dos.
Hacienda de pluma, poco dura.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
La curiosidad mató al gato.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
El que más chifle, capador.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El gallo donde canta come.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Cada cual mire por su cuchar.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Palabra de cortesano, humo vano.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Besugo de enero vale un carnero.
Búho que come, o muere.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
El que cabras cría, va a juicio cada día.