El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
El mono sabe el palo al que trepa.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
De chica candela, grande hoguera.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
De lo que come el grillo, poquillo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Caballo corredor, pronto se cansa.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
El mucho joder empreña.
Se llena antes el ojo que el papo.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
¿Usted qué come que adivina?
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Hecha la ley, hecha la trampa.
A todo marrano le llega su diciembre.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Renegad de viejo que no adivina.
En todas partes se cuecen habas.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
El que va para viejo va para pendejo.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)