La viña y el potro, criélos otro.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
El que apurado vive, apurado muere.
Perro ladrador, poco mordedor.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Oveja harta de su rabo se espanta.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Como buscar una aguja en un pajar.
Hacerse el de la oreja mocha.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
La casa caída, el corral agrandado.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
El que mucho escoge poco coge.
A fullero, fullero y medio.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.