El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Flaco hombre, mucho come.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Le dieron gato por liebre.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Calma piojo que el peine llega.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
De noche madrugan los arrieros.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Carne en calceta, para quien la meta.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
El borriquito delante, para que no se espante.
Quien mucho desea, mucho teme.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Matar pulgas a balazos.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
variante: Café hervido, café jodido.
Buey suelto, rey muerto.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Ramal y bozal, para el animal.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.