Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
El que muere, se libra de lo que debe.
Todos los caminos conducen a roma.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
La respuesta más rápida es la acción.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Junio brillante, año abundante.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El dedo malo, se corta y se vota.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Dios sabe lo que hace.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
A gran pecado, gran misericordia.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Agua que corre, nunca mal coge.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Con buena polla bien se jode.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
No hay tonto que no se tenga por listo.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.