A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
De boca para fuera.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
Un fresno es bueno delante de la casa.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Amor de dos, amor de Dios.
Campana de latón, tiene mal son.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Hacer una cosa contra viento y marea.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
A quien Dios ama, Dios le llama.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Donde aprietan, no chorrea.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Precaverse contra un posible percance.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
El amor entra por los ojos.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
La muerte no anda en zancos.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Casa ordenada, casa salvada.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Pasará, sea lo que sea.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Llegar al humo de las velas.
De mi maíz ni un grano.
Buey que rumia, nada le duele.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Hebra larga, costurera corta.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
No hay mal que por bien no venga.