A palabras vanas, ruido de campanas.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Del ahorro viene la posesión.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Es el mismo perro, con diferente collar.
No hay gato que no tenga uñas.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Antes huir que morir.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Iglesia, o mar, o casa real.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Una sola vez no es costumbre.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Al enemigo, ni agua.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
El último en saberlo es siempre el interesado.
No hagas bien sin mirar a quien.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
La fe mueve montañas.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Cada día verás quien peque y pague.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
A chico mal, gran trapo.
A quien no la teme, nada le espanta.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.