La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Con el mismo cuero las correas.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Quien se duerme, no pesca peces.
Bailar con la más fea.
No cortes el árbol que te da sombra.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Al mal paso, darle prisa.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Descansa el corazón, contando su pasión.
¿De que vas, Santo Tomas?
En tiempo de campaña, apaña.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
En Marzo saca la cabeza el lagarto, en Abril acaba de salir y en Mayo corre como un caballo.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
El caballo viejo conoce bien el camino.
El perro viejo no ladra sin razón.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
El que tiene tierra, tiene guerra.
El sucio quiere ensuciar al otro.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
El que se apura llega tarde.
Al asno no pidas lana.
El que jura miente.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Caldera observada no hierve jamás.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Hablar a calzón "quitao".
Dan darán, dicen las campanas.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.