El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El buen vino en vaso chico.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Una manzana roja invita piedras.
Año de endrinas, año de espinas.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Mata, que Dios perdona.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Casa hecha, sepultura abierta.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Entre más viejo más pendejo.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
De esta capa nadie se escapa.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Muerto, ¿quieres misa?.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
A la larga, todo se arregla.
La barca pasa, la orilla queda
Más vale tarde que nunca.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Dios nos coja confesados.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Te va a atropellar un carrito de helados.
La tercera es la vencida"
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Suegra, ni de caramelo.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
El que tiene narices, no manda a oler.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.