Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Muerte deseada, vida prolongada.
Al que feo ama, bonita le parece.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
A consejo de ruin, campana de madera.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Va como honda que lleva el diablo.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Haz lo que creas que está bien.
La barca pasa, pero el río queda.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
De la panza sale la danza.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
La felicidad es como un león insaciable
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Los pensamientos no tienen fronteras
Obras vea yo; palabras, no.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Tras el vicio viene el lamento.