Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Tranquilidad viene de tranca.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Están más concentraos que un jugo de china.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Donde hay pelo hay alegría.
Hablando nos entendemos.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
No hay como la casa de uno
El que quiere besar, busca la boca.
La cascara guarda el palo.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Hija que casas, casa que abrasa.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Ávila, santos y cantos.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
La vida es así, y el día es hoy.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
El que bien te quiere no te engaña.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El toro y el melón, como salen, son.
Boca seca hace bolsa llena.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Más vale una imagen que cien palabras.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Harto da quien da lo que tiene.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.