Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Joven intrépido no deja memoria.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Al que quiera celeste, que le cueste.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Hay gustos que merecen palos.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
pajero como tenedor de oveja.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Agrandado como alpargata de pichi.
A viña vieja, amo nuevo.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Al pan se arrima el perro.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El mundo está vuelto al revés
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Más vale ruin asno que estar sin él.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
El arbolito desde chiquito.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
La respuesta más rápida es la acción.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Llegar a punto de caramelo.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Decir refranes es decir verdades.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Del monte sale, con que se arde.