Nada es bello excepto la verdad
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
El que está a las duras, está a las maduras.
¡A darle que es mole de olla!
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Quien no llora, no mama!
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Donde pone el ojo, pone la bala.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Buena es la costumbre en el bien.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Componte para el marido y no para el amigo.
Viento del solano, agua en la mano.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Viajar con un amigo hace amar la vida
A escote, no hay nada caro.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Por el becerro se amansa la vaca
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
El llanto alivia el quebranto.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Adorar al santo por la peana.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Lo bello es difícil.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Quien no ama no vive
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Valentón y rufián, allá se van.